El Mandato de la Migración y su Propósito Divino

Después Dios bendijo a Noé y a sus hijos, y les dijo: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra. Todos los animales de la tierra, todas las aves del cielo, todos los animales pequeños que corren por el suelo y todos los peces del mar tendrán temor y terror de ustedes. Yo los he puesto bajo su autoridad. Se los he dado a ustedes como alimento, como les he dado también los granos y las verduras.»—Génesis 9:1-3, NTV

Al sobrevivir al diluvio y llegar otra vez a tierra firme, la familia de Noé heredaron una tierra renovada.  Los animales salieron del arca para retomar sus vidas silvestres y domesticadas, y los hombres y mujeres volvieron a la misión por la que Dios los creó.

En las palabras textuales que Dios usó cuando orginalmente bendijo a los primeros seres humanos en Génesis 1:28, Dios reiteró su bendición para la familia de Noé (y en ellos, toda la familia humana).   «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra.»  En estos dos mandatos podríamos etiquetar el mandato de la reproducción y el de migración.   Además, Dios les entrega el dominio sobre todos los seres vivientes de la tierra, repitiendo el mandato de dominio que anunció en Génesis 1:28 « gobiernen [la tierra]. Reinen sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que corren por el suelo».

Estos tres mandatos declaran la misión de Dios para la humanidad.

La reproducción de miles de millones de hijos humanos deleita el corazón de Dios.  La migración garantiza el florecimiento de la diversidad étnica.  El dominio humano sobre la tierra echa a rodar la formación de hogares, ciudades y civilizaciones con sus proyectos económicos, gubernamentales, culturales y artísticos.

Con el cumplimiento de la misión los seres humanos contribuyen a la realización de los designios maestros de Dios revelados en Apocalipsis 7:9—hombres y mujeres de todo pueblo, toda tribu, lengua, y nación congregados alrededor del trono de Dios, cantando la salvación y victoria de Dios.

Claramente los inmigrantes tienen un rol especializado en cumplir la misión de Dios.  El llenar la tierra con seres humanos y el florecimiento de la diversidad humana siguen siendo elementos importantes para Dios.  El establecimiento de nuevos hogares y la lucha por la supervivencia glorifican a Dios.  Por eso los inmigrantes tienen un lugar especial en el corazón de Dios.

Copyright©2013 por Joseph L. Castleberry.  Todos los derechos reservados.

http://www.inmigrantesdedios.org; joe@josephcastleberry.com

Dr. Joseph Castleberry es el presidente de Northwest University en Kirkland, Washington.  Es el autor de Your Deepest Dream:  Discovering God’s Vision for Your Life y The Kingdom Net:  Learning to Network Like Jesus.  Sígalo en Twitter  @DrCastleberry y en http://www.facebook.com/Joseph.Castleberry.

Acerca de joseph6castleberry

A missionary to Latin America for 20 years, I currently serve as president of Northwest University in Kirkland, WA. I am the author of Your Deepest Dream (NavPress, 2012) and The Kingdom Net: Learning to Network Like Jesus (Influence Resources, 2013).
Esta entrada fue publicada en Inmigración, Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s