El “Big Bang” de la Familia Humana

Esos son los clanes que descendieron de los hijos de Noé, ordenados por nación, de acuerdo con la línea de descendencia correspondiente. Todas las naciones de la tierra descendieron de esos clanes después del gran diluvio.–Génesis 10:32, NTV 

Los científicos físicos en la actualidad teorizan que todo el universo una vez existió en una singularidad espaciotemporal.  Infinitamente denso, ese invisible partículo microscópico contenía todo el material que ahora vemos esparcido por todo el universo—las estrellas, planetas, asteroides y gases que vemos en el cielo nocturno, y mucho, mucho más que no podemos percibir.   Nuestra observación de la contínua dispersión—cada vez más rápida—del material cósmico no deja mucha posibilidad de otra explicación.  Esta teoría se denomina el Big Bang o la Gran Explosion.  Los cristianos la llaman La Creación, habiendo entendido mucho antes del descubrimiento científico que Dios ha creado todo lo que hay de lo que no se veía (Hebreos 11:3)

En la familia de Noé vemos el Big Bang de la raza humana.  La llamada “Tabla de Naciones” en Génesis 10 explica el esparcimiento explosivo de toda la familia humana a partir de una sola pareja—Noé y su esposa anónima.  Todas las naciones de la tierra pueden encontrar su raíz en ella. Interesantemente, los geneticistas modernos han comprobado que hubo en la historia de la raza humana una sola mujer que logró pasar algo de sus materiales genéticos a todo ser humano que ahora vive.  Según la evidencia, ella no fue la primera mujer que existiera, pero sin embargo logró figurar en el árbol genealógico de todos nosotros.  La llaman “Eva Mitocondrial,” pero si conociéramos el nombre de la esposa de Noé, tal nombre sería más apto para aquella mujer olvidada.

Justamente como el material cósmico sigue esparciendo más y más rápido y cada vez más lejos del centro del universo, vemos en nuestro tiempo la diversificación étnica de la raza humana.  Gente de todo el mundo se mezcla en nuestro tiempo, creando más y más diversidad cultural y étnica.  El universo no sigue estático y tampoco las naciones.  Así Dios quiso cuando nos mandó, una que otra vez en la Biblia, “llenad la tierra.”

La historia de la familia de Noé nos acuerda que todas las étnias pertenecen a la misma familia.  Por ende, el inmigrante y su anfitrión igual merecen los privilegios de hermandad—y  mucho más todavía los de la familia de fe (Gálatas 6:10).

Copyright©2013 by Joseph L. Castleberry.  Todos los derechos reservados.

http://www.inmigrantesdedios.org; joe@josephcastleberry.com

Dr. Joseph Castleberry es el presidente de Northwest University en Kirkland, Washington.  Es el autor de Your Deepest Dream:  Discovering God’s Vision for Your Life y The Kingdom Net:  Learning to Network Like Jesus.  Sígalo en Twitter  @DrCastleberry y en http://www.facebook.com/Joseph.Castleberry.

Acerca de joseph6castleberry

A missionary to Latin America for 20 years, I currently serve as president of Northwest University in Kirkland, WA. I am the author of Your Deepest Dream (NavPress, 2012) and The Kingdom Net: Learning to Network Like Jesus (Influence Resources, 2013).
Esta entrada fue publicada en Inmigración, Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s