La Gloria del Inmigrante

El Señor le había dicho a Abram: «Deja tu patria y a tus parientes y a la familia de tu padre, y vete a la tierra que yo te mostraré. Haré de ti una gran nación; te bendeciré y te haré famoso, y serás una bendición para otros. Bendeciré a quienes te bendigan y maldeciré a quienes te traten con desprecio. Todas las familias de la tierra serán bendecidas por medio de ti».—Génesis 12:1-3, NTV

 

Muchas cosas hacen difícil la vida de los inmigrantes, pero la pérdida de padres y patria suele presentar el desafío que más sacude su corazón.  En algunos casos, las relaciones con padre o madre o famila ya han sufrido daño, y la luz verde que señala el momento de irse no implica una luz roja para detener el dolor.  De hecho, irse puede virtualmente imposibilitar la restauración de relaciones quebradas.  Sea que los inmigrantes disfruten una relación cercana con sus familias o que sufran enajenación de ellas, años largos de lucha interior les espera.

 

Dejar la patria presenta una dificultad similar.  Aun si salen de su país como refugiados, una lista interminable de pérdidas—las comodidades del hábito, la fiesta inmovible de comidas tradicionales, las memorias preciosas de lugares significativos, la risa de amigos, el orgullo de la cultura propia, el mero sentido de pertenecer—circulan por la memoria como cuantas maletas abandonadas en un carrusel aero portuaria.

 

Abram dejó todas estas cosas atrás porque había escuchado el llamado de Dios.  Consideró que la pérdida de todo aquello valió la pena para ganar la voluntad de Dios en su vida.  Dios tuvo una misión para Abram y él decidió aceptarla.  En retorno, Dios lo recompensó con promesas extravagantes que siguen honrándose hasta el día de hoy.

 

Como Abram, Dios ha llamado a cada uno de nosotros para seguir su guía.  Cuando andamos en el Camino de Abram, Dios promete hacer de nosotros una bendición.  Al seguir nosotros su guía, Dios transforma nuestra migración en misión y nuestros peligros en peregrinaje.  Los inmigrantes de Dios no sólo buscan la bendición en su nuevo hogar, también logran bendecir a otros.  Cuando logramos alcanzar esto, encontramos la verdadera gloria del inmigrante.

 

Copyright©2013 by Joseph L. Castleberry.  Todos los derechos reservados.

http://www.inmigrantesdedios.org; joe@josephcastleberry.com

Dr. Joseph Castleberry es el presidente de Northwest University en Kirkland, Washington.  Es el autor de Your Deepest Dream:  Discovering God’s Vision for Your Life y The Kingdom Net:  Learning to Network Like Jesus.  Follow him on Twitter at @DrCastleberry and at http://www.facebook.com/Joseph.Castleberry.

 

Acerca de joseph6castleberry

A missionary to Latin America for 20 years, I currently serve as president of Northwest University in Kirkland, WA. I am the author of Your Deepest Dream (NavPress, 2012) and The Kingdom Net: Learning to Network Like Jesus (Influence Resources, 2013).
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