Agar, Víctima del Tráfico Humano

“Y la halló el ángel de Jehová … Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai mi señora. Y le dijo el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano. Le dijo también el ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la multitud. … Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve?” —Génesis 16:7-13, NTV 

Aunque todos los países en el mundo actual han prohibido la esclavitud, esa institución sórdida sigue existiendo en todas partes del mundo.  Clandestinamente, el llamado “tráfico humano” resulta en una diaria migración forzada de cientos de miles de almas con propósitos de esclavitud laboral y/o sexual.

 Agar fue víctima del tráfico humano, una extranjera de Egipto que posiblemente se agregó a la casa de Abraham durante su propio tiempo allí como refugiado del hambre (Génesis 12:10-20).  Si juzgáramos a Abram según los estandares de hoy día, su explotación de esclavos en sí constituiría evidencia de su ceguera moral y hipocresía.  Lo peor es que Agar, como cientos de miles de jóvenes hoy, fue víctima del abuso laboral y sexual.  Embarazada como resultado de las maniobras injustas de Sarai, no recibió ningún apoyo de Abram, el padre de su feto.

Huyendo, solitaria, sin protección alguna y desesperada, Agar desfallecía en el desierto.   Pero no quedó invisible.  Dios la vio.  Apareciendo a ella en forma angelical, Dios le aconsejó volver a su señora.  Parece raro que Dios la devolviera a la esclavitud, y ciertamente ese consejo no se debe tomar como ley; pero en el caso de Agar, Dios tenía para ella algo mejor que morir de sed en el desierto..  Agar tendría su libertad, y Dios le reivindicaría en gran manera.

 Si usted es víctima del tráfico humano, sea para fines laborales o sexuales, Dios le ve y le ama.  Además, en nuestros tiempos mucha gente se esta concientizando y ha comenzado a luchar contra el tráfico humano. Su situación de esclavitud no es permanente, pero sí lo es el amor de Dios para usted.

Copyright©2013 por Joseph L. Castleberry.  Todos los derechos reservados. http://www.inmigrantesdedios.org; joe@josephcastleberry.com

Dr. Joseph Castleberry es el presidente de Northwest University en Kirkland, Washington.  Es el autor de Your Deepest Dream:  Discovering God’s Vision for Your Life y The Kingdom Net:  Learning to Network Like Jesus.  Sígalo en Twitter @DrCastleberry y en http://www.facebook.com/Joseph.Castleberry.

Acerca de joseph6castleberry

A missionary to Latin America for 20 years, I currently serve as president of Northwest University in Kirkland, WA. I am the author of Your Deepest Dream (NavPress, 2012) and The Kingdom Net: Learning to Network Like Jesus (Influence Resources, 2013).
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