Hospitalidad, Parte 2: La Hospitalidad Tiene Sus Límites

Al anochecer, los dos ángeles llegaron a la entrada de la ciudad de Sodoma. Lot estaba allí sentado y, cuando los vio, se puso de pie para recibirlos. Entonces les dio la bienvenida y se inclinó rostro en tierra.—Señores míos —dijo él—, vengan a mi casa para lavarse los pies, y sean mis huéspedes esta noche. Entonces mañana podrán levantarse temprano y seguir su camino.—Oh, no —respondieron ellos—. Pasaremos la noche aquí, en la plaza de la ciudad.  Pero Lot insistió, y finalmente ellos fueron con él a su casa. Lot preparó un banquete para ellos, con pan sin levadura recién horneado, y ellos comieron.—Génesis 19:1-3, NTV

Este episodio ilustra la misma cultura de hospitalidad que Abraham practicaba, pero los detalles demuestran que tal cortesía no fue absoluta.   La expectativa de Lot era que los viajeros volvieran al camino el próximo día, ¡y temprano!

El mundo de hoy no es el mundo antiguo, y no hay nadie que tenga los recursos adecuados para hospedar en su propia casa al diluvio de inmigrantes que inunda todos los países del mundo.  Los rápidos medios de transporte masivo y las grandes desigualdades económicos que existen hoy día mezclan las gentes de todas las naciones en números inimaginables en otros tiempos.

La lección que captamos de la historia de Abraham es que las iglesias e indivíduos deben orar y considerar su responsabilidad y oportunidad de ministrar a los migrantes que encuentran en sus ciudades.  Se entiende que los víctimas de desastres naturales y otros refugiados tienen necesidades más inmediatas y más duraderas que las personas que vienen en mejores condiciones.

Los inmigrantes que se encuentran en necesidad de primeros auxilios o comidas ocasionales o tal vez, una simple sonrisa o una palabra amable merecen que su humanidad sea reconocida por los oriundos de cada lugar.  Como dice Hebreos 13:2, “No se olviden de brindar hospitalidad a los desconocidos, porque algunos que lo han hecho, ¡han hospedado ángeles sin darse cuenta! (NTV)”

Los que no sean ángeles deben ocuparse pronto para no hacerse carga a sus hermanos hospitalarios.

Copyright©2013 por Joseph L. Castleberry.

www.inmigrantesdedios.orgjoe@josephcastleberry.com

Dr. Joseph Castleberry es el president of Northwest University en Kirkland, Washington.  Es el autor de Your Deepest Dream:  Discovering God’s Vision for Your Life y The Kingdom Net:  Learning to Network.  Sígalo en Twitter @DrCastleberry y en www.facebook.com/Joseph.Castleberry.

Acerca de joseph6castleberry

A missionary to Latin America for 20 years, I currently serve as president of Northwest University in Kirkland, WA. I am the author of Your Deepest Dream (NavPress, 2012) and The Kingdom Net: Learning to Network Like Jesus (Influence Resources, 2013).
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