La Visa y El Juramento

Después Abimelec le dijo:—Revisa mis tierras y escoge cualquier lugar donde te gustaría vivir—…  acompañado por Ficol, jefe de su ejército, le dijo a Abraham:—Dios está contigo en todo lo que haces. Júrame ahora, por Dios mismo, que no me tratarás a mí con falsedad, ni tampoco a mis hijos ni a mis descendientes. Júrame que a mí y al país que te ha recibido como extranjero nos tratarás con la misma lealtad con que yo te he tratado. —¡Lo juro! —respondió Abraham.—Génesis 20:15; 21:22-24, NTV

 

En su estado precario al ser extranjero errante, Abraham tenía una tendencia pecaminosa de mentir acerca de su estado civil.  Igual como mintió al rey de Egipto (Génesis12:10-20), mintió a Abimélec, alegando que Sara no era su esposa (Génesis 20).  Abraham desarrolló una reputación de falsedad, a pesar del gran favor de Dios que permanecía sobre él.

Como consecuencia de tal favor de Dios, el Rey Abimelec y su Ministro de Defensa le dieron a Abraham la visa para vivir en su territorio.  Sin embargo, para tener todos los derechos a propiedad que los oriundos tenían, Abraham tuvo que “jurar la bandera,” prometiendo dejar su hábito de mentir y adoptar la lealtad a su nuevo país y a sus gobernantes.  Al hacer el juramento, pudo conseguir derechos para los pozos de agua que había perforado en aquella tierra, los cuales fueron críticos para su sobrevivencia.

Millones de inmigrantes indocumentados en el mundo de hoy se encuentran en situaciones similares a la de Abraham.  Han hecho declaraciones falsas y sufren de reputaciones dañadas para con los ciudadanos nativos de su nuevo hogar.  Además no tienen todos los derechos y seguridades que la legalidad confiere, y el fruto de su labor se arriesga.

Como vemos en la vida de Abraham, el favor de Dios puede cambiar todo.  Nunca hay garantías cuando comparecemos ante los tribunales humanos.  A veces el favor de Dios puede resultar en la visa que anhelamos, pero Abraham no siempre pudo evitar la deportación.  El favor sí garantizaba que, fuera a donde fuera, Dios lo acompañaría y lo prosperaría.

Dios no está lejos, y no es difícil de encontrar.  Búsquelo antes de necesitarlo, temprano y con frecuencia.  Qué Dios le conceda, como hizo con Abraham, la oportunidad en fecha próxima de jurar la lealtad a su nuevo país y recibir los plenos derechos de permanencia, propiedad, y protección que ha buscado.

Copyright©2013 por Joseph L. Castleberry.  Todos los derechos reservados.

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Dr. Joseph Castleberry es el presidente de Northwest University en Kirkland, Washington.  Es el autor de Your Deepest Dream:  Discovering God’s Vision for Your Life y The Kingdom Net:  Learning to Network Like Jesus.  Sígalo en Twitter  @DrCastleberry y en http://www.facebook.com/Joseph.Castleberry

Acerca de joseph6castleberry

A missionary to Latin America for 20 years, I currently serve as president of Northwest University in Kirkland, WA. I am the author of Your Deepest Dream (NavPress, 2012) and The Kingdom Net: Learning to Network Like Jesus (Influence Resources, 2013).
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