El Patrono Corrupto y el Obrero Temporal

 «Trabajé para ti bajo el sofocante calor del día y en el frío de la noche, sin dormir. Sí, ¡durante veinte años trabajé como un esclavo en tu casa! Trabajé catorce años para ganarme a tus dos hijas y, después, seis años más por tu rebaño. ¡Y cambiaste mi salario diez veces! En realidad, si el Dios de mi padre no hubiera estado de mi parte —el Dios de Abraham y el temible Dios de Isaac—, tú me habrías despedido con las manos vacías. Pero Dios ha visto tu abuso y mi arduo trabajo. ¡Por eso se te apareció anoche y te reprendió! » —Génesis 31:40-42, NTV

Después de 20 años de labores árduos, Jacob hizo lo que algunos obreros temporales de países foráneos todavía logran hacer—volver a su país de origen con sus ganancias. Jacob nunca pretendió precisamente inmigrar a Haran, sino refugiarse y trabajar allí temporalmente.  Existen diferentes categorías en las que podemos clasificar a los forasteros—inmigrantes, obreros temporales, refugiados, etcétera —pero Dios tiene a todos ellos en su mira y en su corazón.

A ningún obrero foraneo le sorprenderá que Labán se aprovechó de Jacob al cambiar varias veces su compensación laboral.  Tanto el patrono como el inmigrante saben que el precio bajo de su labor motiva el arreglo en primer lugar, y aun cuando otras motivaciones no figuran en fijar el precio, la oferta y la demanda afectan el precio de la labor.   Pero en la situación de Jacob, hubo otras motivaciones.  Se dice que la sangre es más espesa que el agua, y aunque Jacob fue tío de Jacob, mostró una preferencia corrupta para con sus propios hijos y aun contra sus hijas, las esposas de Jacob.  Uno se acuerda del Salmo 69:8 “Soy como un extraño para mis hermanos; soy un extranjero para los hijos de mi madre” (NIV).  En cualquier caso, las motivaciones de la corrupción siempre son banales.

Casi todos los inmigrantes tienen alguna historia de patronos corruptos que les han maltratado.  En vez de amargarse, deben fijarse en el mensaje que Jacob anuncia a Labán: “Dios ha visto tu abuso y mi arduo trabajo.  ¡Por eso se te apareció anoche y te reprendió!”  Dios tiene al forastero en su mira, y también al que le abusa.  Reivindicará al justo y reprenderá al abusador.

Pero fíjense bien en esto también:  ¿cabe usted perfectamente en la categoría de los justos?  Antes de reclamar el juicio y reprensión de los injustos, más vale examinarse a uno mismo.  El que lo hace se limpia de toda injusticia y abuso.  Los que no logran la perfección deben clamar al Señor por misericorida, tanto para sí mismos como para quienes los maltratan.  Como Jesucristo nos enseñó: «¡ama a tus enemigos! ¡Ora por los que te persiguen! De esa manera, estarás actuando como verdadero hijo de tu Padre que está en el cielo» (Mateo 5:44-45, NTV).

Esto no implica que uno yerra al reclamar sus derechos. Pero el amor y la oración al enemigo garantiza una justicia personal que las cortes humanas no siempre reconocen y nunca pueden concederle a uno.  Dios ve al justo y lo defenderá.

 

Copyright©2013 por Joseph L. Castleberry.  Todos los derechos reservados.  http://www.inmigrantesdedios.org; joe@josephcastleberry.com

Dr. Joseph Castleberry es el presidente de Northwest University en Kirkland, Washington.  Es el autor de Your Deepest Dream:  Discovering God’s Vision for Your Life y The Kingdom Net:  Learning to Network Like Jesus.Síguelo en Twitter  @DrCastleberry y en http://www.facebook.com/Joseph.Castleberry.

The Corrupt Boss and the Temporary Worker

“I worked for you through the scorching heat of the day and through cold and sleepless nights. Yes, for twenty years I slaved in your house! I worked for fourteen years earning your two daughters, and then six more years for your flock. And you changed my wages ten times! In fact, if the God of my father had not been on my side—the God of Abraham and the fearsome God of Isaac—you would have sent me away empty-handed. But God has seen your abuse and my hard work. That is why he appeared to you last night and rebuked you!”—Genesis 31:40-42, NLT

After 20 years of arduous work, Jacob achieved what many temporary foreign workers strive for—he returned to his country of origina with his earnings.  Jacob never precisely intended  to inmigrate to Haran, but rather to seek refuge and work there temporarily.  We can distinguish diferentes categories for classifying foreigners—immigrants, temporary workers, refugees, etc.—but they all remain in God’s view and in God’s heart.

No foreign worker will be surprised that Laban took advantage of Jacob in changing his wages several times.  Both the employer and the worker know that the low price of immigrant labor motivates the arrangement in the first place, and even when other motivations do not figure into the price of labor, supply and demand still affect it.   In Jacob’s situation, however, other motivations mattered.  As the old saying goes, “blood is thicker than water,” and although Laban was Jacob’s uncle, he showed a corrupt preference for his own sons and against his daughters, the wives of Jacob. Psalm 69:8 comes to mind:  “I am a foreigner to my own family,
a stranger to my own mother’s children” (NIV).  In any case, the motivations of corruption are always banal.

Almost all immigrants have some story of corrupt bosses who have mistreated them.  Instead of becoming bitter, they ought to pay close attention to the message Jacob announced to Laban vez de amargarse, deben fijarse en el mensaje que Jacob anuncia a Laban: “God has seen your abuse and my hard work. That is why he appeared to you last night and rebuked you!”  God has the foreigners in view and also the one who abuses them.  God will vindicate the just and rebuke the abuser.

But pay close attention to this question also: “Do you fit perfectly into the category of the just?  Before demanding the judgment and rebuke of the unjust, it pays to examines one’s own self.  Those who do so will cleanse themselves of injustice and abuse.  Los que no logran la perfección claman al Señor por misericorida, tanto para si mismos como para los que les abusa.  Como Jesucristo nos enseñó: «¡ama a tus enemigos! ¡Ora por los que te persiguen! 45De esa manera, estarás actuando como verdadero hijo de tu Padre que está en el cielo» (Mateo 5:44-45, NTV).

Of course, those who assert their rights do nothing wrong,.  But love and prayer for our enemies guarantees a just state that human courts do not recognize and cannot concede to any individual.  God sees the just and will defend them.

Copyright©2013 by Joseph L. Castleberry.  All rights reserved.  http://www.inmigrantesdedios.org; joe@josephcastleberry.com

Dr. Joseph Castleberry is President of Northwest University in Kirkland, Washington.  He is the Author of Your Deepest Dream:  Discovering God’s Vision for Your Life and The Kingdom Net:  Learning to Network Like Jesus.  Follow him on Twitter  @DrCastleberry and at http://www.facebook.com/Joseph.Castleberry.

Acerca de joseph6castleberry

A missionary to Latin America for 20 years, I currently serve as president of Northwest University in Kirkland, WA. I am the author of Your Deepest Dream (NavPress, 2012) and The Kingdom Net: Learning to Network Like Jesus (Influence Resources, 2013).
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