¿Quién Sirve a Quién?

Cuando … llevaron a José a Egipto, lo vendieron a Potifar, … capitán de la guardia del faraón, rey de Egipto. 2 El Señor estaba con José, por eso tenía éxito en todo mientras servía en la casa de su amo egipcio. 3 Potifar lo notó y se dio cuenta de que el Señor estaba con José, y le daba éxito en todo lo que hacía… 4 [y] pronto nombró a José su asistente personal. Lo puso a cargo de toda su casa y de todas sus posesiones… 5  El Señor comenzó a bendecir la casa de Potifar por causa de José.—Génesis 39:1-5, NTV

A pesar de su esclavitud, José nunca perdió dominio de sí mismo.  Su “dueño” controlaba su trabajo, pero no su ser.  El nombre José significa “próspero” en hebreo, y desde su niñez, José sabía que su destino lo llevaría a la prosperidad.  José ciertamente era esclavo, pero en realidad, no servía a Potifar sino a Dios.  El trabajo que Potifar le obligaba a hacer, José lo dedicaba al Señor, consecuentemente el Señor le prosperó.

Cuando un esclavo—o cualquier otro obrero—permite que sus circunstancias le definan en vez de su esencia como hijo de Dios, pierde su dignidad espiritual.  Mientras mantenemos nuestra posición ante el Cielo, nadie puede bajarnos al suelo.

Dos veces este pasaje señala la fuente del éxito de Jose:  El Señor estaba con él.

En una des sus películas chistosas, el célebre cómico mexicano Cantinflas jugó el papel de un campesino que se lanzaba como diputado.  Al arengar la multitud, les dijo:  “aquí me tienen delante de ustedes y ustedes delante de mí y es una verdad que nadie podrá desmentir.”  En la vida de José, la verdad que no se pudo desmentir era que el Señor estaba con él porque él estaba con el Señor.

Su mayor éxito—como inmigrante, trabajador, persona—depende de la apropiación de esa verdad.  Si usted dobla su rodilla ante Dios, Dios le levantará.  Si usted se hace esclavo de Dios, ninguna otra persona o situación podrá adueñarse de usted.  Además, el Señor bendecirá su servicio y le dará favor ante los que usted sirve.

El famoso cantante Bob Dylan intonaba que no tenemos opción:  si somos el jefe o un esclavo, tenemos que servir a alguien.  Nadie lo sabe mejor que los inmigrantes, muchos de los cuales trabajan en las llamadas “industrias de servicio.” Como cualquier otra persona que trabaja en servicio de otros, usted puede sentirse como esclavo.  Lo mismo puede aplicar en cualquier tipo de trabajo.  Pero cuando las personas a las cuales servimos se dan cuenta que somos la fuente de su bendición, ellos tomarán la decisión de servirnos a nosotros, como Potifar hizo con José, dándole poder, prestigio, e influencia al promoverlo contínuamente.

En tal situación irónica, ¿quién realmente es el siervo de quién?

Copyright©2013 por Joseph L. Castleberry.  Todos los derechos reservados.  http://www.inmigrantesdedios.org; joe@josephcastleberry.com

Dr. Joseph Castleberry es el presidente de Northwest University en Kirkland, Washington.  Es el autor de Your Deepest Dream:  Discovering God’s Vision for Your Life y The Kingdom Net:  Learning to Network Like Jesus.

Acerca de joseph6castleberry

A missionary to Latin America for 20 years, I currently serve as president of Northwest University in Kirkland, WA. I am the author of Your Deepest Dream (NavPress, 2012) and The Kingdom Net: Learning to Network Like Jesus (Influence Resources, 2013).
Esta entrada fue publicada en Inmigración, Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s