Pidiendo la Bendición

Luego Moisés volvió a la casa de Jetro, su suegro, y le dijo:  «Por favor, permíteme volver a Egipto para visitar a mis parientes. Ni siquiera sé si todavía viven.»  «Ve en paz,» le respondió Jetro. Antes de que Moisés saliera de Madián, el Señor le dijo: «Regresa a Egipto, porque ya han muerto todos los que querían matarte.»  Así que Moisés tomó a su esposa y a sus hijos, los montó en un burro, y regresó a la tierra de Egipto. En la mano llevaba la vara de Dios.Éxodo 4:18-20, NTV 

La gente emigra por muchas razones, pero en el caso de Moisés, su motivo era el llamado de Dios.  Su obediencia a la misión divina significaba un sacrificio grande para su esposa Séfora, quien tendría que dejar su parentela y cultura en Madián para emigrar dos veces—primero a Egipto y después a Canaán.  El camíno sería largo y duro.  Ella tendría que aprender un idioma nuevo y sufrir prejuicio racial, siendo ella una cusita de piel negra (Números 12:1).  Durante toda su vida había vivido como miembro de una minoría étnica, y tal vez por esa razón y otras, el texto bíblico no registra ninguna objeción de su parte al traslado a Egipto con su esposo.

Moisés hizo algo muy sabio antes de ir:  pidió la bendición de su suegro Jetro para su viaje.  No le contó todo lo que el Señor le había dicho, sino solamente expresó su deseo de visitar a sus parientes. Probablemente él no creía del todo en la misión libertadora a la cual Dios le estaba encaminado.  Pero Moisés se comprometió con los primeros pasos hacia un nuevo futuro y pidió la bendición de su familia.  Su suegro piadoso (Exodus 3:1) le despidió con paz, y el resto de la historia nos cuenta de las relaciones cálidas que el yerno y el suegro lograron mantener (Éxodo 18:5).

La separación física de las familias siempre ha figurado entre los aspectos más difíciles de la migración, pero las relaciones familiares no tienen que romperse por causa de la emigración.  El emigrante sabio sigue el ejemplo de Moisés, pidiendo el consejo, la bendición y la paz de su familia antes de emprender un nuevo camino.  Habiendo recibido la bendición familiar, se hace más fácil el mantenimiento del contacto con la familia desde la lejanía.

Tal vez usted no tendrá que viajar con su familia «montado en un burro,» pero sí vale la pena llevar un recuerdo de las promesas de Dios, como hizo Moisés al llevar «la vara de Dios.»

Copyright©2013 por Joseph L. Castleberry. Todos los derechos reservados. http://www.inmigrantesdedios.org; joe@josephcastleberry.com

Dr. Joseph Castleberry es el presidente de Northwest University en Kirkland, Washington. Es el autor de Your Deepest Dream: Discovering God’s Vision for Your Life y The Kingdom Net: Learning to Network Like Jesus. Sígalo en Twitter @DrCastleberry y en http://www.facebook.com/Joseph.Castleberry.

Acerca de joseph6castleberry

A missionary to Latin America for 20 years, I currently serve as president of Northwest University in Kirkland, WA. I am the author of Your Deepest Dream (NavPress, 2012) and The Kingdom Net: Learning to Network Like Jesus (Influence Resources, 2013).
Esta entrada fue publicada en Inmigración y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s